Una llama para el podio: el trofeo de Pininfarina para el Gran Premio de Azerbaiyán 2025 lleva la identidad del país como «Tierra del Fuego» a la celebración de la victoria.
El trofeo se eleva con una forma inspirada en una llama. Los grabados laterales remiten a la tradición de las alfombras azerbaiyanas y emplean el motivo Khan Qarabag para evocar velocidad, movimiento y rotación. El diseño une la energía de la Fórmula 1 con un lenguaje decorativo arraigado en el país anfitrión.
Su historia continúa la del trofeo de Pininfarina para el Gran Premio de Azerbaiyán 2024. Aquel diseño combinaba elementos de distinta altura y superficies pulidas y satinadas para expresar la relación entre el Bakú histórico y el moderno. El taller Pininfarina Segno fabricó el trofeo de 2024 en aluminio mediante impresión 3D y lo acabó a mano. El organizador presentó la edición de 2025 como un diseño renovado dentro de esta tradición inspirada en el fuego.
El 21 de septiembre de 2025, Max Verstappen ganó en Bakú por delante de George Russell y Carlos Sainz. Para Sainz, el tercer puesto supuso su primer podio con Williams. El trofeo forma parte tanto de una historia de diseño como de un momento deportivo: una victoria dominante de Verstappen y un resultado decisivo para Sainz en su nuevo equipo.
Desde el encargo a Pininfarina en 2024 hasta la edición renovada de 2025, el trofeo de Bakú recurre a la cultura visual local para dar una identidad propia al podio de Fórmula 1.


